Instagram recorta el alcance de los perfiles de IA que no se etiquetan

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Instagram ha renombrado su etiqueta «AI creator» como «AI-generated profile» y ha anunciado que limitará el alcance de los perfiles con personas generadas con IA que no la lleven. Se aplica a la identidad del perfil, no a usar IA para producir. En Google Search, mientras tanto, etiquetar sigue siendo una recomendación y no una obligación.

La etiqueta «AI-generated profile» y el recorte de alcance en Instagram

Instagram lo publicó el 31 de agosto en su blog para creadores. La etiqueta que hasta ahora se llamaba «AI creator» pasa a llamarse «AI-generated profile», y viene con castigo: "We will also limit the reach of profiles that feature an AI-generated person and do not add this label." Es decir, van a limitar el alcance de los perfiles que muestren a una persona generada con IA y no lleven la etiqueta. Etiquetar de forma voluntaria no penaliza nada, según el propio Instagram: quien la añada por su cuenta no verá cambios en su alcance.

El motivo que da la plataforma es de confianza del usuario: "we've heard that people don't like seeing a profile that seems human, only to find out later that the person featured is AI-generated. They want to know when a profile features an AI-generated person." En pocas palabras, que a la gente le molesta descubrir tarde que quien aparece en un perfil está generado con IA, y que quiere saberlo desde el principio. Es una decisión de producto, sin ninguna ley detrás que la obligue, a diferencia de lo que veremos abajo con Anthropic.

Tres pantallas de Instagram: el aviso de cambio de etiqueta, un perfil con la etiqueta AI-generated profile y la etiqueta visible en un Reel
El aviso del cambio, la etiqueta en el perfil y la etiqueta acompañando al contenido en Reels. Fuente: Instagram, vía TechCrunch.

Conviene ser precisos con qué se penaliza. Dejan claro que no hay cierre de cuentas ni bloqueo del contenido para tus seguidores. Los perfiles sin etiquetar dejan de ser elegibles para aparecer en recomendaciones, y la propia pantalla de aviso lo formula así: "Without this label, your profile and content can't be shown to non-followers." En pocas palabras, que sin la etiqueta ni tu perfil ni tu contenido llegan a quien todavía no te sigue. La penalización está en la distribución, que en Instagram es prácticamente todo el crecimiento. Hablan de "recommendations" y de "non-followers" sin enumerar superficies concretas, así que las menciones a Reels o Explore que circulan son inferencia de la prensa.

El disparador importa todavía más que el castigo: la etiqueta se activa por quién aparece en el perfil, y se aplica cuando ahí hay una persona generada con IA en lugar de un humano. Instagram lo resume en una frase, "Creators who simply use AI tools as part of their creative process don't need to add the label.", o sea, que quien solo usa herramientas de IA para trabajar no tiene que etiquetar nada. Es TechCrunch quien concreta la lista de lo que queda fuera (editar fotos, pulir textos o hacer gráficos), sin que Meta la haya publicado. Si el sistema te etiqueta por error hay apelación, con respuesta en unos siete días según la propia interfaz, y el propio Instagram admite que sus sistemas "might not always be perfect" sin dar ningún dato de falsos positivos ni de cuántos perfiles hay afectados.

El 1 de septiembre, Sachin Patel encontró en la búsqueda de Google un bloque nuevo dentro de un anuncio: una sección «What customers love» con un resumen de reseñas y, al pie, la etiqueta "AI-generated from the store rating reviews", o sea, generado con IA a partir de las reseñas de la tienda. Google lleva meses generando resúmenes de reseñas en fichas locales y hoteles, pero es la primera vez que declara la autoría de la IA dentro de un resultado de pago. Barry Schwartz lo resumió con retranca en Search Engine Roundtable: "So this is just more AI on AI, for the purpose of AI.", más IA sobre IA al servicio de la IA. Como remate, el anuncio que lleva la etiqueta se vende con el titular "Optimized for AI, Not By AI" (optimizado para la IA, no por la IA).

Anuncio de Google Search con el bloque What customers love y la etiqueta AI-generated from the store rating reviews al pie
El bloque de reseñas resumidas con su etiqueta de origen, dentro de un anuncio de Search. Fuente: Sachin Patel, vía Search Engine Roundtable.

Con un aviso importante: no hay anuncio oficial de Google sobre este bloque. Es un avistamiento en producción, sin post, sin entrada en el changelog de Google Ads y sin declaración a la prensa. Se desconoce si es un test, un despliegue parcial o algo ya general.

La política de Google Search sí está documentada, y es la que te afecta si publicas contenido. Sigue en modo recomendación: "If you're automatically generating content, consider adding information on how your content was created in a way that makes sense for your audience". En pocas palabras, que si generas contenido de forma automática te plantees contar cómo lo has hecho, de una manera que le sirva a tu audiencia. Las FAQ de Search Central, vigentes desde 2023, van en la misma línea: "AI or automation disclosures are useful for content where someone might think 'How was this created?'. Consider adding these when it would be reasonably expected.", declarar el uso de IA sirve cuando el lector pueda preguntarse cómo se hizo aquello, y recomiendan hacerlo cuando sea razonable esperarlo. Sobre si penaliza, la respuesta oficial lleva años siendo la misma, que el uso apropiado de IA cumple las directrices y que lo sancionable es generar contenido para manipular rankings; lo que decide si algo funciona en búsqueda, según esas mismas FAQ, es que sea útil, original y cumpla con el EEAT SEO. El verbo de Google en Search es "consider" y el de Instagram es "we require". La única obligación dura de Google está en Merchant Center, donde las imágenes generadas con IA tienen que llevar metadatos IPTC y los títulos y descripciones generados tienen que ir marcados como tales.

La marca de agua de Claude y el AI Act como motor de todo esto

La tercera pieza viene de agosto y responde a un motivo distinto de las otras dos, que van cada una por su lado y sin coordinación entre ellas. El 11 de agosto Anthropic anunció que Claude empezaría a marcar su texto, y el 14 publicó el explicativo técnico (actualizado el 1 de septiembre). La razón la dan ellos mismos: "we, along with several other major AI providers, are implementing this change to comply with the EU AI Act", o sea, que lo hacen para cumplir el reglamento europeo de IA y que no son los únicos. Anthropic firmó en julio de 2026 el código de conducta europeo sobre transparencia del contenido generado con IA, junto a cerca de 190 firmantes. La técnica es una versión de SynthID-Text, el método que publicó Google DeepMind en Nature en 2024.

Las limitaciones que reconoce Anthropic no son menores. La marca solo responde a una pregunta, cuál es la probabilidad de que Claude participara en ese texto, y confunde haberlo escrito con haberlo editado a fondo. Funciona mal en textos cortos, se aplica menos en pasajes con datos (donde hay pocas alternativas de redacción sin perder exactitud) y apenas se engancha cuando Claude solo corrige algo escrito por una persona. Una edición ligera probablemente no la borre; una reescritura completa, sí. Y nadie de fuera puede leerla: hace falta la clave de Anthropic, y la API de detección está en preview privada para reguladores, fuerzas de seguridad, medios, verificadores e investigadores. Google se queda fuera de esa lista, sin ninguna indicación de que vaya a entrar.

Con eso encima de la mesa, hay una afirmación que conviene no repetir: nadie ha dicho que una marca de agua sea señal de ranking, ni Google ni ningún otro buscador. Search Engine Land publicó el 1 de septiembre un análisis planteando que podría llegar a serlo, y es una hipótesis de su autor, presentada como tal. Tampoco existe documento, declaración ni changelog que sugiera que Google vaya a exigir etiquetado en la búsqueda orgánica.